Me encanta, no me animaba a usarla por miedo de mancharme, incomodidad, higiénico. Me la recomendó una amiga y ahí fue que me animé, y es hermosa. Es como si «no tuviera nada puesto» cuesta un poco agarrarle la mano para colocarla ya nos vamos a amigar en ese paso. Una vez que lo haces decís cómo estuve tanto tiempo gastando plata y ensuciando con toallas femeninas. Animen se chicas, no te arrepentis.