Ya usaba la copita, pero quise probar una Asaba. Lo que me atrajo fue la forma redondeada porque probé una recta a la que le tuve que cortar un poco el palito para que no me pinche. Las dos me resultaron extremadamente cómodas, no se las siéntete. Lo mejor es que no hay pérdidas y podes usar la ropa interior que quieras.