La clave, como me dijeron en asana, es LA PACIENCIA. Hay chicas que le resultó mucho más fácil y otras, como yo, que le costó jajaja. Al principio me costó darle la vuelta para que entre, fui cambiando los pliegues hasta que encontré el adecuado para mi cuerpo. Despues me di cuenta de que si tengo frío, tampoco puedo. TODO ES CUESTIÓN DE PRÁCTICA Y MUCHA PACIENCIA Y AMOR A NOSOTRAS! VALE LA PENA CADA MOMENTO QUE INTENTAS CONECTARTE CON ESTA NUEVA EXPERIENCIA. Hago karate, el uso de la copita hace que pueda entrenar más que segura de no mancharme (no por verguenza, sino porque es blanco mi karategui jajaja)