Al principio dudaba porque tengo 37 años y siempre usé toallitas, pero otras mujeres me incentivaron y probé la copa: mi experiencia fue desastrosa el primer día, pero con los meses me fui acostumbrando. Lo que más me gusta es la comodidad: la copa no se siente y permite que me mueva con libertad sin temor a mancharme. Además me siento limpia todo el tiempo y puedo controlar la duración y las características de cada período. Me ayudó a conocerme más y a superar mis límites. Muchas gracias por este espacio para opinar