Quería probar algo más natural, y ecofriendly, descubrí asana por una publicidad, y me animé a probarla. Nunca había usado tampón ni siquiera, tenía un poquito de miedo pero me tranquilizaron los videos que vi y los testimonios de otras mujeres. Al principio fue dificil la adaptación pero me tomé mi tiempo, con paciencia hasta que mi cuerpo se fue adaptando y ahora sí, es muy cómoda, aporta al cuidado del medioambiente y es higiénico.