Higiene íntima: Vaginas Superpoderosas

¡Quiero una! ¡¿Dónde se compran?! No, no, tranquilxs... Esto es un regalo de la naturaleza y ya todos tenemos una con poderes maravillosos. ¿Querés mantener una buena higiene íntima? No tenés que hacer absolutamente nada porque tu vagina lo hace sola: ¡es auto-limpiante! *Aplauso cerrado*.

La higiene personal es una parte importante de la salud y, por supuesto, la íntima no es una excepción. Pero, atentxs, a no confundir higiene con una obsesión por querer que nuestros órganos sexuales tengan un aroma diferente al natural. Y sí, chicxs, ¿saben a qué huelen las vaginas? A va-gi-na. Si fuera un jazmín, olería a jazmín, si fuera medialuna, olería a medialuna, si fuera... "Bueno, bueno, te entendimos". 

Superpoderes

En serio que la naturaleza es sabia. Muchas veces, por querer mantener la salud sexual, nos empecinamos con la pobre vagina queriéndola lavar con productos extraños que no hacen otra cosa que enfermarla. Nuestra área vaginal solita se ocupa de mantener balanceadas las bacterias saludables que nuestro cuerpo naturalmente establece y agregar un componente "raro" solo consigue romper con ese equilibrio y desencadenar, en ocasiones, algunas infecciones innecesarias.

La descarga natural y diaria de fluidos es la "ducha" de la vagina, y su cantidad puede variar mes a mes, dependiendo del ciclo de ovulación de la persona menstruante. Este es uno de los factores por los cuales se recomienda el uso de la copa menstrual, ya que no interactúa ni absorbe los fluídos naturales, manteniendo tu ambiente vaginal -y pH- intacto.

[Te puede interesar: 5 cosas que pueden afectar tu pH vaginal y cómo evitarlas]

Duchas higiénicas con agua, ¿sí o no? 

Si aun así querés lavar tu vagina, podés hacerlo con agua, e incluso con algún jabón bien suave, solo en la parte exterior de la vulva y los labios mayores. Nada de meter productos extraños en el cuerpo -ni siquiera agua sola-. 

Lo sugerido por lxs profesionales en este caso es abrir los labios y pasar un dedo mojado o un poco de agua jabonosa para eliminar el esmegma (acumulación de células muertas de la piel, aceite y otros líquidos que se encuentran en los órganos sexuales femeninos y masculinos) seguido de un enjuague delicado con agua.

Si tenés vello púbico, también podés lavarlo con el mismo jabón suave, ya que suele concentrar un poco el olor.

Para los labios internos, lxs profesionales de la salud recomiendan solo enjuagues suaves con agua.

Como casi siempre, ¡menos es más!

Recordá que nuestros órganos sexuales tienen olor propio, producto de su balance natural. Tratar a nuestro cuerpo cuidadosamente, respetando sus ciclos y características, es la base de una vida saludable.

Si encontrás una diferencia notoria en los olores de un ciclo a otro, consultá con tu ginecólogx. La zona vaginal es muy delicada y es totalmente normal tener alguna infección con diferentes orígenes.

En esta, como en cualquier otra rama de la salud, no hay tabúes que valgan. A cuidar -¡sin meter tanta mano!- de este todoterreno de cuerpo que nos dio la vida y ¡a disfrutar de cada rincón!

Vos, ¿cómo cuidás tu higiene íntima? Dejanos un comentario!


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